Tag Archive responsabilidad

El Reloj de la vida

Reloj

Permitirme que os presente una analogía entre un fantástico reloj y la vida. Imaginad por un momento un increíble reloj gigantesco, hecho de piezas inmensas y a la vez microscópicas. El objetivo de ese reloj es mostrarnos el tiempo, todas las distintas piezas trabajan de forma sincrónica en el mismo objetivo.

El resultado de dicha asociación, no es solo una colección de agujas que nos marcan las horas, minuto, segundos, el tiempo es representado de muchas formas distintas, de forma mecánica, electrónica, biológica…

Podemos observar en él no solo el transcurso de las horas, también el nacimiento y muerte de una estrella, de cualquier ser vivo en la escala de tiempo que queramos. De esta manera, podemos observar en cuestión de horas, minutos, segundos, la vida del árbol más longevo, de una galaxia, de cualquier ser vivo y pararnos en cualquier etapa, cambiando la escala y pudiendo ver al detalle cada pequeño paso.

Todas las distintas partes trabajan para el mismo propósito, todas son igualmente importantes, si alguna de ellas falla y se estropea, hay toda una cadena de acontecimientos que no se ejecutaran de forma correcta y dejarán de mostrarnos la perfección de la sincroní­a.

Pues bien, la vida funciona de la misma manera, lo grande sustenta a lo pequeño y lo pequeño a lo grande, no es una lucha por la supervivencia, es una colaboración.

Ahora bajo esa perspectiva miremos por ejemplo lo que estamos haciendo en la agricultura intensiva, estamos matando la vida para poder cultivar alimentos, primero fumigamos todo y no solo matamos lo que pensamos que es el problema, acabamos con millones de seres diminutos que colaboran con la vida, rompemos la sincroní­a y en vez de trabajar para mantenerla, somos el obstáculo para que suceda.

Además somos tan ciegos, que somos incapaces de ver que estamos envenenando los alimentos que comemos, que estamos contaminando la tierra, los acuí­feros, los rí­os, los mares, el aire que respiramos y matando la vida en infinidad de formas.

Lo mismo pasa con la medicina que sigue viendo a la enfermedad como un ataque y la sigue combatiendo con la muerte. Las bases donde se sustenta la medicina están equivocadas y es evidente que nos están llevando a una sociedad enferma, cada vez más dependiente, más débil, la medicina nos está matando. ¿Qué medicina es esa que es la tercera causa de muerte según los propios medios que la ejercen?

Y eso mismo sigue pasando en todas las facetas y todos los ámbitos de nuestra vida, en la educación, en los medios de comunicación, en las empresas, en el mundo cientí­fico, en las religiones, en nosotros mismos. De hecho este es el origen, nosotros creamos las instituciones, las empresas, las religiones, etc.

Habéis visto a donde nos lleva este mundo civilizado. ¿Por qué no llamamos las cosas por su nombre? ¿Se puede llamar civilizado a un mundo que está destruyendo el mundo?

No señores, nosotros no somos un mundo civilizado, somos un mundo cruel, destructivo, banal e hipócrita, nos vendemos por una miseria que además nos encadena, somos parte de esa cadena y mientras no lo reconozcamos seguiremos colaborando a toda esa destrucción e injusticia que estamos viendo en este mundo.

No hemos comprendido el valor de la vida, no nos hemos dado cuenta que la vida en su conjunto se ayuda a sí­ misma. Resulta totalmente increí­ble que nosotros estemos rompiendo todo equilibrio y la vida nos sigue apoyando incluso cuando estamos acabando con ella, pues eso es imposible, no podemos acabar con la vida, ni siquiera aunque destruyamos el planeta, lo único que lograremos es generar sufrimiento y vivir amargados, frustrados, vací­os y aun así­, la vida nos sigue regalando todo.

Por supuesto que en nosotros también moran las mejores cualidades, el amor incondicional, la alegrí­a, la paz, la cooperación, el humor, la creatividad, la armoní­a, la libertad, la compasión.

Pero, ¿realmente sacamos a relucir todas esas cualidades en TODOS los aspectos de nuestras vidas? ¿O nos reservamos y solo damos cuando recibimos y además damos con medida?, ¿Somos un árbol frutal que cuando llega su tiempo da sin esperar nada a cambio, o por el contrario le ponemos precio a todo lo que hacemos? ¿Has visto algún peral que le pida algo a quién disfruta de uno de sus frutos, o le has visto quejarse porque muchas de sus peras nadie las come y se pudren?

Hay una palabra que me encanta y es INTEGRIDAD y es algo que la humanidad no está demostrando. Ser í­ntegro es ser total, una persona í­ntegra, respeta todo el entorno, no se hace rico a costa de lo demás, no lo explota, no comercia con ello, es un colaborador abierto a mantener el equilibrio, no ama solo a su pareja, ama su entorno, su trabajo, la gente que le rodea, el mundo en el que vive, ama la vida y camina por ella impartiendo bendiciones, no conoce la guerra, pero es el mejor guerrero, el más preparado, el más dispuesto.

Una persona í­ntegra, vive en comunión con la vida y crea con ella, una persona íntegra es una persona completa, que no busca nada pues ya es, no tiene miedo pues comprende lo que es la vida y se experimenta continuamente, maravillándose de la multiplicidad, de cómo la vida se manifiesta de tan innumerable número de formas.

Si no somos í­ntegros somos egoí­stas y entonces no seguimos los ritmos de la vida, dejamos de estar sincronizados con ese gran reloj, generamos sufrimiento y nos olvidamos que formamos parte de un todo que nos sigue apoyando en nuestra ceguera.

El reloj de la vida seguirá mostrando lo que tiene que mostrar a pesar de que nosotros no ejerzamos nuestra función, somos nosotros quienes nos estamos perdiendo esa gran oportunidad, quienes nos hemos aislado, quienes hemos entrado en batalla y vemos un mundo que nos agrede, en el cual hay que seguir matando para sobrevivir.

Quien quiera tomar conciencia, de que la vida no es ninguna lucha si no que es todo un regalo, que la propia naturaleza, el propio universo nos están dando todo lo que necesitamos, lo verá cuando empiece a obrar en consecuencia, cuando se armonice con el reloj de la vida y empiece a ofrecer al mundo lo que la vida le está ofreciendo.

Armonizarse con el reloj de la vida, es decir adiós al sufrimiento, al miedo y empezar a colaborar a esta gran obra, disfrutando de los más bellos dones que todos tenemos.

Cada uno puede tomar la decisión de fluir con la vida o de ir contra ella. Es tiempo de hacer consciente el inconsciente, para poder ser libres, pues el hecho de no querer ser conscientes de las consecuencias de nuestros propios actos, no nos impide vivir sus consecuencias.

 

 

 

Tags, , , , , , , ,

Construyamos un mundo nuevo

Mundo nuevo

Señores gobernantes, soplan aires nuevos y hasta donde hemos llegado, cada uno ha hecho lo mejor que ha creído y ha sabido. No es tiempo de reproches, pero sí de aprender de los errores y empezar de nuevo. Estos tiempos traen grandes cambios y todos juntos deberíamos colaborar activamente en ello.

Va siendo hora de reconocer que somos Uno, que estamos unidos, que es una vergüenza que siga habiendo guerras, todo tipo de injusticias, tantísima pobreza, miseria, dolor, sufrimiento, enfermedades, violencia, rencor, ira, rabia, envidia, mentira, corrupción…

Va siendo hora de tener un proyecto común. La paz mundial, vivir en armonía entre nosotros y con todo el entorno.

Va siendo hora de que quienes gobiernen den ejemplo de ello y demuestren ese camino en él presente.

En muchas constituciones se reconoce al pueblo como el soberano y el pueblo quiere paz en todos los ámbitos, el fin del hambre para ya mismo, no a planes de decenas de años y lo mismo con la pobreza, con la miseria, con las desigualdades, con todo sufrimiento.

Basta ya. Vosotros que tenéis el poder de hacer tantísimo bien, estáis desperdiciando una maravillosa oportunidad, estáis volviendo todo complicado, todo basado en el comercio, en las cifras macro-económicas. ¿Dónde está la humanidad en las enormes diferencias de las clases sociales, en las guerras, en toda violencia, en las hambrunas y los refugiados que huyen de la miseria, la explotación y la guerra, en la explotación del planeta, de los animales, de las propias personas? Donde está la humanidad en el comercio de la industria farmacéutica, en los medios de comunicación, en la cantidad de basura generada, la contaminación de tanto pesticida y productos químicos, en las leyes tan complicadas, en el poder de los grandes monopolios, en la impunidad de los poderosos.

¿Estáis ciegos acaso?, ¿Es posible que seamos conducidos por ciegos?

Nosotros, el pueblo no queremos gobernantes que se llenen los bolsillos, que arruinen países, que no sean ejemplares, que sean marionetas del poder y del dinero.

Creemos que un mundo en paz es posible, un mundo de igualdad, de armoní­a, de creatividad, de colaboración, de respeto por los semejantes, por los diferentes, por los animales, las plantas, por el planeta, por el universo.

Quien no crea que esto es posible y camine en esa dirección, no debería representar ningún cargo de poder.

Así que amados hermanos poderosos, si queréis representar al pueblo, deberíais servirlo, si no estáis usurpando un lugar que no os corresponde. Sintonizaros con los nuevos tiempos y atreveros a dejar el puesto a quienes creen en ello, a quienes demuestran que la paz, el compartir los recursos y el respeto es parte de sus vidas. ¿Quiénes pueden servir mejor que quienes viven en esa sintoní­a?

Sres. gobernantes, no os engañéis, nosotros no os hemos elegido, vosotros no sois los más sabios, ni los más honestos, ni los más honrados. Vuestro títulos no hablan de quienes sois, pero si­ vuestros hechos y si se os juzgara por ellos, muy pocos de vosotros no estaríais entre rejas. Es completamente vergonzoso lo que está pasando con la crisis migratoria, que se está permitiendo tantísimo sufrimiento. Que la burocracia sea una máquina tan pesada, que aquellos que os sobran los recursos, no hagáis nada o peor incluso que pongáis impedimentos, y sigáis fomentando la separación

Es completamente vergonzoso que Israel y Palestina sigan en guerra, que no haya li­deres capaces de instaurar una paz verdadera. Haberlos los hay, pero no se les deja espacio, no se les quiere dar a conocer, es mejor seguir machacando a la población, confrontándola, para que siga la violencia.

¿Quiénes están fomentando la violencia, la confrontación el miedo?

Tenemos un maravilloso reto, caminar juntos, acabar definitivamente con las guerras, con las separaciones, con las confrontaciones continuas, con el miedo, con la pobreza, con todo tipo de violencia e injusticia.

Yo creo en ese mundo, no es ninguna utopía, es una realidad que se puede experimentar individualmente y que se puede trasladar al mundo que nos rodea.

Es hora de unirnos todos para solucionar de raíz los problemas que llevamos arrastrando tantos siglos y milenios.

Es posible, este si­ que es un sueño por el que merece la pena darlo todo, esto si­ que es un aliciente por vivir, saber que todos somos útiles en este propósito, que todos podemos colaborar, que cada uno en su propio mundo puede ser todo lo impecable que quiera ver en el mundo externo.

Esta nota no es solo una denuncia social, nace como un compromiso individual con experimentar internamente eso que todos queremos para el mundo externo.

También es una llamada de atención a todo tipo de poder, una mano tendida a toda la creación, una oportunidad inmensa de unirnos para hacer algo hermoso, algo siempre soñado, vivir el cielo aquí­ en la tierra, sentir agradecimiento por cada instante, tener siempre una mano tendida al dialogo, a la solución de las cosas que suceden. Vivimos ya en el jardín del Edén y va siendo hora de que no solo dejemos de destrozarlo, si no que participemos de recrearlo, de volverlo más hermoso, más armónico, más humano.

Esta nota es una invitación a cada individuo sin excepciones para que tome su responsabilidad en ese sueño universal, de paz,  amor y armonía. Muchos granos de arena forman una hermosa playa.

Hemos vivido confrontados desde que se conoce el tiempo y mirad todo lo que hemos logrado. ¿Podéis imaginar lo que lograríamos unidos, lo maravilloso que sería poder compartir nuestras diferencias, lo enriquecedor que sería eso?

¿Quién no quiere esto? Si hay alguien que no lo quiera, ese alguien no debería ostentar ningún poder de influencia, pues desde ese lugar no está representando a la humanidad.

A nivel global quién más poder tiene, tiene más responsabilidad, pero a nivel individual no deberíamos evadir nuestra parte, podemos vivir esa experiencia en nuestro entorno, en nosotros mismos, es la manera de colaborar con el mundo externo, cumplir nuestra parte. Lo demás se dará por si­ mismo, pues es solo una consecuencia y al tomar responsabilidad individual, estamos cambiando las bases, poniendo los cimientos, sembrando frutos que tarde o temprano germinaran.

Todos juntos haremos que sea más fácil el cambio, pero mientras eso no suceda tendremos que aprender a navegar en la corriente e ir dejando nuestras semillas individualmente.

Apúntate a una campaña online con dos motivos.

El primero y más importante, el comprometerte contigo mismo a ese cambio en tu propio mundo, en tu vida, en ti mismo y el segundo, para decir alto y claro a los poderosos que no tienen legitimidad de imponernos su forma de ver la vida, que queremos li­deres nuevos, aquellos que no arreglan parches, que creen cosas nuevas, que se anticipen a los acontecimientos y velen realmente por la paz no solo a niveles de países, también de familias, de individuos, pues ahí­ está todo germen de guerra, ahí reside toda solución.

Hay que hacer un modelo nuevo de forma de relacionarse con el mundo, hay que dar la vuelta a todo lo que no sirve y no hay que tener ningún miedo, todo lo contrario, es un reto tan maravilloso, que es imposible que no podamos conseguirlo.

Si hemos conseguido hacer una bomba atómica como no vamos a conseguir hermanar a toda la raza humana. Solo quién cree en ello, puede conseguirlo, pues quien no lo cree le cierra las puertas, de hecho se las cierra a si­ mismo.

Basta ya de confrontaciones, de buenos y malos. Basta ya de crear conflictos, de vivir viendo problemas. Es hora de vivir en las soluciones, en las oportunidades. Es tiempo de compartir, de impedir que nadie muera no solo de hambre, si no de calor humano, de cariño, de ternura.

Firma la campaña abierta en Avaaz para vivir ya un mundo nuevo y sé parte de este cambio.

Con cariño de tu hermano.

https://secure.avaaz.org/es/petition/Todo_Gobernante_todo_individuo_Construir_un_mundo_nuevo/?ndIkJbb

Tags, , , , , , , , , , , , ,

El regalo de los Reyes Magos

El regalo de los reyes magos

Ayer noche, cuando iba a acostarme, recibí un mensaje que hablaba de esa noche mágica. Me acosté con ese pensamiento, con esa idea de que la magia nos rodea, de que nosotros mismos somos magia.

 

Me dije que todavía era tiempo de pedir un regalo. Pedí para toda la humanidad, conexión con lo más alto, quise concretarlo mucho, que en pocas palabras estuviese todo incluido y que fuese Universal.

 

¿Se puede necesitar algo más?, si individualmente nos conectamos con lo más alto, con lo más sabio, ¿no recibiríamos siempre consuelo?, ¿no encontraríamos la solución perfecta?, ¿no desaparecerían los problemas y viviríamos en las soluciones?, ¿no nos volveríamos nosotros mismos sabios?

 

Pasé una noche extraña, medio despierto, medio dormido. Apenas recuerdo los sueños, pero me dejaron un sabor dulce. Cada vez que me despertaba, repetía la “la petición a los Reyes” y  volvía a dormirme meditando sobre ella, sobre todo lo que está implicado en algo tan simple, sobre las consecuencias individuales, locales, mundiales o universales.

 

El último sueño, me trajo una idea y esa idea me reveló que no podemos pedir algo que no tenemos, que esa conexión siempre ha existido, que tenemos que reconocerla y cuidarla, que no debemos de traficar con ella, que eso no nos da derecho sobre los demás si no, todo lo contrario, nos brinda la oportunidad de servir, de volvernos humildes, pues todo lo que esa conexión nos revela, no es de nuestra propiedad, es de todos.

 

De hecho, perdemos la conexión cuando intentamos apropiarnos de sus revelaciones.

 

Vivimos rodeados de un universo de ideas, esas no nacen en nosotros, ya están ahí, solo nos abrimos a ello y se abre el torrente. Es igual que las ondas de radio, Tv, telefonía, nos rodean por todas partes, si tenemos el aparato apropiado y sintonizamos cualquiera, recibimos noticias de cualquier tipo, pero esas noticias, no son nuestras, no tienen propiedad.

 

Quién se adjudica la propiedad, se reduce a sí mismo, pues por mucho que intente acaparar, no es nada comparado con la totalidad que está negando. Es justamente lo contrario, quién se aferra a las cosas,  a las ideas, a las personas, quién quiere poseerlas se pierde el universo entero, se separa y crea confrontación y deja marchar la vida perdiéndose el mayor regalo.

 

La música, las poesías, el arte, la ciencia, las medicinas, los alimentos, los inventos… nada nos pertenece, todo es de todos, son bienes compartidos.

 

Aquellos que los acaparan, son los más pobres de todos, los más ignorantes, que pierden la vida en lo que menos importa, en lo que perece y no pueden llevarse consigo. Además se pierden el regalo de compartir, con la dicha que se consigue al dar.

 

Si yo escribo la poesía más hermosa de la historia de la humanidad, eso podría hacerme muy rico, pero todas esas posesiones que podría comprar a través de vender “mi obra”, no es lo que me va a dar la felicidad.

 

La felicidad la da el hecho de estar abierto a escribirla y hacerlo, eso solo ya es un inmenso premio, ¿cómo se puede además pedir a cambio dinero, como le puedo decir a alguien, que si quiere leer la poesía más hermosa, tiene que comprarla? Es completamente ridículo.

 

Si esa poesía ha nacido de lo más profundo, de una íntima conexión, uno ya es feliz, solo con el hecho de haberla escrito y si puede haber gozo mayor, este debería ser que estuviera disponible a todo el mundo, que cualquiera pudiera vibrar con esas palabras y ello le ayudase a sacar las suyas propias. Así, es como se enriquece el mundo, al compartir sin condiciones.

 

La nueva moneda de la nueva era es el agradecimiento, no el trueque, quién tiene da lo mejor de lo que tiene y quien recibe responde de la misma manera.

 

Cada uno es responsable de sí mismo y si quien recibe no quiere dar, ó quién tiene no quiere dar,  es el mismo quién se lo está negando a sí mismo, el será un mendigo aunque sus arcas rebosen y en lo más hondo de su ser, estará vacío. Eso no debería hacer al que tiene dejar de dar si no recibe. Un árbol no deja de dar frutos porque no se lo agradezcas o porque se pierdan y nadie los disfrute.

 

Todos tenemos algo que aportar, si somos receptivos nos abriremos a dar, a compartir lo mejor que tengamos, pues esa es la única manera de recibir más y no quedarnos vacios.

 

Siempre es noche de Reyes, siempre es un día mágico, lo más grande, lo más alto ya está en nosotros, siempre lo ha estado y siempre lo estará incluso aunque lo neguemos.

 

La Paz, el Amor, la Alegría, la Felicidad, la Plenitud y todo aquello que deseamos para nosotros y para toda la humanidad, ya es nuestro, no tenemos que hacer nada para conseguirlo, eso siempre  ha sido parte de nosotros, de hecho, lo hemos experimentado muchas veces a lo largo de nuestra vida, pero no hemos reconocido que estaba en nosotros, hemos pensado que eran las cosas, las personas, las situaciones quienes nos otorgaban ese instante y ahí nos equivocamos y seguimos buscando fuera.

 

Este día de Reyes, pedí lo más alto que pudiera pensar y cuando desperté, una idea me puso en marcha y me di cuenta que aquello que pedí, lo había tenido siempre y que se manifiesta cuando me sintonizo, cuando me abro, cuando me suelto, cuando fluyo, cuando me armonizo con esa frecuencia y me dejo a un lado a mí mismo.

 

Tenemos el poder de poderlo demostrar en las mayores adversidades, es hora ya de acudir a la magia que hay en nosotros mismos, reconocer quiénes somos y abrirnos para ver un mundo nuevo aquí y ahora, en el momento presente.

 

Cuando eso suceda entonces, todo aquello que no tiene sentido desaparecerá para siempre.

 

Feliz día de Reyes.

Tags, , , ,

Dos caminos.

dos caminos

Hace ya tanto tiempo, que el lugar en que sucedió esta historia perdió su nombre y ya no se le recuerda.

 

Erase un gobierno tirano, que oprimía a los más débiles y favorecía a los más grandes.

 

Hubo dos personajes insignificantes por aquél entonces, que son los protagonistas de esta historia.

 

Se llamaban Romualdo y Telesforo. Ellos no se conocían, de hecho vivían en distintas ciudades.

 

Los dos se vieron envueltos en conspiraciones y mentiras que los dejó en la calle, sin lo poco que tenían, sin amigos ni familia, sin un techo donde dormir, sin nada que llevarse a la boca.

 

Romualdo hizo un juramento, que aquellos que le habían hecho tanto daño, pagarían lo que le habían hecho, aquellos que le habían dado la espalda, vendrían a pedirle perdón y no solo recuperaría lo que tenía, si no que lo multiplicaría y así, todos le respetarían.

 

Telesforo, decidió, dejar atrás todo resentimiento, como ya nadie le creía decidió marchar a otro lugar y las piernas le llevaron a la ciudad de Romualdo. Pasó muchos días sin comer, durmiendo a la intemperie. Allí por donde pasaba, solo dejaba buenos recuerdos, ayuda desinteresada, consuelo. Nunca pedía nada, solo ofrecía su ayuda, para lo que se necesitase, sin pedir nada a cambio. No rechazaba lo que le ofrecían. Nunca se lamentó de su pasado o de las condiciones en que vivía, siempre estaba agradecido por el regalo de la vida incluso si le sorprendía la noche fría y nadie le abría su casa.

 

Largas fueron sus penurias, pero nunca desfalleció, muchas fueron las veces que pensó que ese sería su último día y siempre decía lo mismo: Si este es mi último día, ¿Qué es lo mejor que puedo dar de mí?

 

Sucedió una vez que estaba debajo un puente, hacía mucho frío y llevaba varios días sin comer, pensaba que cuando llegara la noche y el frío se intensificara, no lo podría soportar. Oyó a un pastor gritar: mi oveja, mi oveja. Miró al río y vio que la corriente arrastraba una oveja y que estaba a punto de ahogarse. Se olvido de la debilidad y del frío, se quitó la ropa y se lanzo al agua a por la oveja. Logró con mucho esfuerzo cogerla y arrastrarla hasta la orilla donde quedó extenuado.

 

Cuando tomó conciencia de nuevo, se encontraba en una pequeña casa al lado del fuego, con un plato caliente de comida esperándole. El pastor lo había llevado a su cabaña en el campo. El pastor era muy humilde, tenía muy pocas ovejas, pero se sintió tan agradecido, que le ofreció esa pequeña cabaña, para que no tuviera nunca más que dormir a la intemperie y compartía con él lo poco que tenía.

 

Allí, se acabaron las penurias de Telesforo, eso para él, era el paraíso, era un lugar hermoso, en medio de la naturaleza y con tanta paz que le ofrecía un descanso que hasta ahora nunca había tenido.

 

Empezó a venir gente a conocerlo, a aprender de sus sabias palabras, de sus sabios consejos y le traían regalos, cosas que él, siempre compartía con los que le rodeaban y con quién más necesitaba. En la ciudad todos le conocían y le apreciaban, era una referencia cuando peor se ponían las cosas.

 

Por otra parte, Romualdo decidió trabajar muy duro y tubo que coger los peores trabajos, los más duros, los peor pagados, vivía solo para el trabajo, para conseguir su sueño, encarcelar a quien le quitó todo y conseguir ser admirado y respetado.

 

Después de muchos años todos se habían olvidado de lo sucedido, ahora Romualdo tenía un gran negocio, el más grande de la ciudad, ahora tenía dinero y poder y tal y como había jurado, lo empleó en llevar a la cárcel a quienes le habían arrebatado todo.

 

Buscó pruebas y denunció a quienes le habían dejado sin nada, se atrevió a poner en entredicho a gente muy importante y recibió muchas amenazas, tuvo que protegerse, vivir encerrado, siempre con miedo, amenazado de muerte, pero cuanto peor se ponían las cosas, más fuerzas sacaba él, para combatirlo.

 

Al final de una dura batalla, después de estar a punto de perderlo todo de nuevo, logró la victoria que esperaba, metió en la cárcel a quienes le arrebataron todo y pudo pasear con la cabeza bien alta ante quienes le negaron.

 

Pero ahora se sentía viejo y cansado, había cumplido su sueño y la batalla había sido tan dura, que se veía sin fuerzas para nada nuevo, la enfermedad le iba ganando la batalla.

 

Los mejores doctores, le decían que su vida se estaba apagando, que no había remedio. Su asistente, le insistió, que fuese a ver a Telesforo y fue tan persistente, que cedió más por no volver a oírselo pedir, que por pensar que eso fuese a ayudarle.

 

Sin perder tiempo, al día siguiente, el asistente tenía preparado el carruaje y partieron a las afueras del pueblo a medio camino de la montaña. Llegaron a una cabaña pequeña con unas vistas hermosas del valle y de la montaña, allí sentado en la puerta, estaba Telesforo, que les dio la bienvenida e invitó a Romualdo a caminar un corto trecho hasta la sombra de un nogal donde había unos asientos contemplando todo el valle.

 

Y bien, dijo Telesforo, cuéntame cómo te va la vida.

 

Los médicos me dicen que mi vida se acaba, me encuentro sin fuerzas, sin ánimos, sin ilusiones, ya no me queda nada más que hacer, que esperar a la muerte.

 

¿Porqué dices que no te queda nada por hacer?

 

Porqué cumplí my sueño, metí en la cárcel a quienes me lo arrebataron todo y conseguí ser mucho más rico de lo que nunca fui, ahora ya nada tiene sentido.

 

Entonces Romualdo, le contó su historia, como le dejaron sin nada, como perdió la familia y los amigos, como comenzó desde cero, como logró tener el negocio más grande de la ciudad y como logró meter a los culpables en la cárcel y recuperar su honor.

 

No lo entiendo, ¿Porqué si has conseguido tu sueño, si ahora eres rico, te respetan, porqué no disfrutas de la vida?

 

Ha sido todo tan duro, durante años no he hecho más que trabajar y trabajar, no había espacio para el ocio y la diversión y luego cuando tuve lo suficiente para poder enfrentarme a quienes me robaron todo, entonces lo aposté todo para demostrar su culpabilidad y está, fue una batalla todavía más dura que la anterior, así que cuando por fin acabó, me quedé exhausto, sin fuerzas, sin energía.

 

Si pudieses volver atrás, al momento en que te lo arrebatan todo, ¿volverías a repetir otra vez la misma historia?

 

No tengo ni idea de lo que haría, pero no lo repetiría, no puedo entender de donde he sacado las fuerzas necesarias para llevar a cabo semejante hazaña, estaba convencido que eso era lo que tenía que hacer.

 

¿Qué era lo que te motivaba a seguir adelante?

 

Las ganas de ver a todos los implicados en prisión y ver a todos aquellos que me habían juzgado como se avergonzaban de haberse equivocado.

 

Pocos hombres son capaces de generar tanta energía. Eso es una gran cualidad, en eso no hay ningún problema. El problema es lo que alimenta el fuego que es el que produce la energía, en tú caso ha sido la venganza, la ira, la rabia, el rencor, el deseo de que te reconozcan y se humillen ante ti.

 

Toda esa “leña”, te da mucha energía, pero a la vez te vuelve ciego, eres incapaz de ver el daño que a ti mismo te estás haciendo y mientras tienes esa leña eres inconsciente de la realidad y cuando te falta, te sientes vacio.

 

Dime, ¿cuántos años tienes?

 

Cincuenta y siete.

 

Voy a contarte una historia, que nadie de por aquí sabe. Aunque no lo parezca tenemos los mismos años, tú estás envejecido, podrías parecer mi padre.

 

Los mismos que a ti te lo arrebataron todo, también lo hicieron conmigo, también yo lo perdí todo, posesiones, familia, amigos. Salí de mi tierra pues allí, ya nadie creía en mí. Estuve varias veces pensando que ese era mi último día, que mis fuerzas no darían para más, pero siempre sucedía algo que hacía que continuara.

 

Mi “leña”, era agradecimiento, paz, confianza, estar siempre dispuesto a ayudar, eso es lo que me daba la energía para continuar, a pesar de que mi horizonte era inexistente.

 

También llegué al agotamiento, a la debilidad, a la extenuación, pero a diferencia de ti, en el fondo de mí, había paz, la lucha había desaparecido, todos aquellos que me habían robado o decepcionado estaban perdonados y no volvían a mi mente a confrontarme de nuevo, caminaba solo pero no llevaba carga.

 

La última vez que pensé que había llegado mi hora, débil y muerto de frío, me lancé a un río para sacar una oveja del agua y cuando desperté, estaba en esta casa al lado del fuego, con un plato de sopa esperándome. Ese pastor agradecido compartió conmigo todo lo que tenía y me lo regaló, antes de partir al otro mundo. Esa fue mi última penuria, desde entonces vivo en el paraíso, nunca me falta lo que necesito, sea papel o pluma, un trozo de pan o un trago de agua.

 

Los dos tuvimos las mismas experiencias y cada uno tomó un camino. Nadie se equivocó, lo que hiciste hecho está, ahora puedes elegir de nuevo, nunca es tarde para ello.

 

Los médicos pueden decir lo que quieran sobre tu salud, toda esa fortaleza que has demostrado en tu peregrinaje, sigue estando contigo. No tienes energía, necesitas una nueva “leña”, si no los médicos acertaran sus pronósticos.

 

La leña que yo utilizo para calentarme, es alegría, confianza, paz, el perdón, el amor. Esa leña abre tu visión y con ella, ya nada te falta. Por aquí, este lugar está lleno de ella, puedes coger toda la que necesites, nunca se acaba.

 

Te invito a que pases unos días conmigo, todos los que necesites, sin prisa. Aquí es muy fácil desconectarse del mundo del que vienes y entonces recuperaras ese ser que has olvidado, ese joven fuerte y alegre.

 

Acepto tu propuesta, si vuelvo a mi casa veo muy probable que de ella ya nunca salga. Ahora, necesito descansar.

 

Romualdo al principio, poco a poco fue recuperando las energías, luego rápidamente no solo se recuperó totalmente, sino que además se sentía más joven. Bajaba al rio a bañarse, subía la montaña a contemplar y también se quedaba muchas veces en silencio contemplando el valle.

 

Cuando ya llevaba un año y un mes, Telesforo le dejó sus posesiones y partió de este mundo.

 

El continuó su labor y recibía visitas de personas de muy distintos lugares que buscaban sus palabras y su compañía, hasta su último día, en que dejo sus posesiones a quién entonces le acompañaba.

Tags, , , , ,

Para Pablo Iglesias

para pablo iglesias

A mí, nunca puedes fallarme, pues no espero nada y estoy abierto a todo, es a ti solo a quien puedes fallarle, los que dejan su responsabilidad en ti o en otros, se pierden a sí mismos.

 

Yo creo en ti, pero no te cargo mi peso;  más que eso tienes mi apoyo para ello, para que cumplas tu sueño, no tu sueño mental, tu sueño interno, ese que es más profundo y que no sé si conoces, no porque seas especial, tampoco por qué no lo seas, este apoyo es para todo aquel que decide no fallarse a sí mismo y que se lanza a la aventura.

 

No siento pena ante quienes se pierden esa gran oportunidad, de dar lo mejor de sí mismos en cada instante, de aquellos que se venden, desinforman, confrontan, dividen, castigan etc., tampoco por los que sufren. No me alegro de ninguna injusticia, por pequeña que sea y no solo  para el ser humano, para el reino animal, vegetal y mineral, para la totalidad de lo que conocemos y desconocemos.

 

Siento compasión que es algo parecido a Amor y tristeza, las dos cosas juntas, porque está en nosotros, en cada uno de nosotros individualmente la receta mágica y se está haciendo muy evidente, que quién se vende a sí mismo pierde lo más importante de la vida. Siento la alegría de saber la potencialidad de cada uno y la tristeza de las malas elecciones, los oídos sordos, los ojos ciegos, las manos atadas, la ignorancia tan ignorante que se hace daño a sí misma.

 

No estamos aquí para juzgar a aquellos que se desvían del camino, esos nos están enseñando lo que no tenemos que hacer en nuestras vidas, hasta en las cosas más pequeñitas. La parte de cada uno no consiste en estar removiendo constantemente lo que el otro hace mal y tiene que cambiar. Esa idea es la que nos lleva a las peleas de padres e hijos, a las separaciones de pareja, a las guerras y al exterminio.

 

El Pablo Iglésias que nunca me defraudara, yo ya lo he encontrado, no tiene nombre y los tiene todos, cualquiera puede serlo, a nadie le falta esa potencialidad.

 

Esta nota no va dirigida a un líder político , también va para él, pues va dirigida para quién se atreva a ser honesto consigo mismo, para aquellos valientes que se atrever a reconocer su propia ignorancia, para aquellos que sueñan que todo es posible y que sus sueños nos incluyen a todos en paz y armonía.

 

Cuando las cosas se ponen difíciles, es un buen momento para resplandecer, la Confianza todavía no paga IVA, ni la Alegría, ni la Esperanza, ni el Amor, ni la Amistad, ni tantas cosas.

 

Pensar que un sueño Universal tiene que realizarse, es huir del momento presente, lo primero es futuro y en el presente no estás viviendo ya esa experiencia, la sigues postergando. No tiene que suceder nada para que eso se pueda experimentar ya ahora.

 

Yo puedo ser feliz incluso si me quitan mi casa, si mi familia y amigos no quieren saber de mí, si no tengo para comer, si estoy completamente solo, si me han dicho que solo me queda un mes de vida, si ha muerto la persona más querida, si solo veo desolación y muerte.

 

Sea lo que sea que el mundo me muestre yo puedo seguir sintiendo esa fortaleza que está en mi y está en todos, eso solo depende de mí, no de las circunstancias que me rodean, nadie puede arrebatarme mi “sonrisa interior” ó mi paz, o lo que no sé nombrar y siento, o la certeza que me guía.

 

El sueño universal será realidad si primero nos hacemos responsables del sueño personal, de nosotros mismos. Lo segundo lo tenemos al lado, podemos decirle que si al 100%, no vale un 99%, aquí no hay medias tintas, es un sistema binario, sí ó no.

 

No es más importante el papel de un presidente del gobierno que otro cualquiera, todos los papeles tienen la misma importancia. No aceptar el regalo del papel propio sea el que sea, es perderse una inmensa oportunidad que genera sufrimiento y vacio, no hay nadie más importante que otro. Antes de ser cualquier cosa (presidente, abogado, periodista, electricista, etc.), somos seres humanos, todas esas etiquetas, pues son solo eso etiquetas que en la mayoría de los casos crean desigualdad y por lo tanto confrontación.

 

El viaje a uno mismo, es la última atracción de la feria, la más impresionante, la más plena, de hecho es el único viaje que merece la pena, los demás no son realmente viajes, nunca te mueves a ningún sitio.

 

España hace siglos conquistó medio mundo, decían que en sus dominios nunca se ponía el sol, lo hizo a base de sangre, de guerras. Esos tiempos no se deberían de repetir nunca más en ningún sitio del planeta.

 

Salen trenes cada instante a ese mundo, ahora mismo mientras lees esto hay uno a punto, cualquiera puede cogerlo, cualquiera puede decidir, que sea lo que sea que la vida le muestre, va a hacer lo mejor que sepa, va a dar lo mejor que tiene.

 

Cuando uno hace lo mejor que sabe y está en paz consigo mismo, ¿Qué más se le puede pedir?.

 

¿Cuándo vamos a acabar con la guerra en nosotros mismos?, ¿Cuándo vamos a pasear entre la tormenta sin perder la calma y la perspectiva?, ¿Cuándo saldremos de párvulos y dejaremos de pelear como los niños?, ¿Cuándo floreceremos y daremos frutos dulces y jugosos, cuando seremos creadores, transmitiremos armonía, paz, libertad?. ¿Cuándo seremos felices con nosotros mismos?

 

Lo repito de nuevo, nadie puede hacerlo por uno mismo, no hay ningún gobierno, religión, filosofía o lo que sea que puede hacerlo por otro. Es individual. Uno tiene que hacerlo por él mismo. El problema y la solución van de la mano.

 

Pues nada más, conquistemos el maravilloso mundo interno y dejemos que florezcan flores y frutos y engalanen todo nuestro mundo.

 

Feliz viaje.

Tags, , , , ,