Israel y Palestina o cualquier conflicto del mundo

Israel y Palestina o cualquier conflicto del mundo

Israel-Palestina

Israel y Palestina o cualquier conflicto del mundo

Los humanos estamos cansados de guerras y conflictos, pero no logramos acabar con ellos. El ejemplo de Israel y Palestina puede ser un buen ejemplo para darnos cuenta que en algo estamos fallando, que debe de haber otra manera de solucionar las cosas.

La solución de ojo por ojo y diente por diente lleva siglos derramando sangre y generando un sufrimiento totalmente incomprensible.

Cada bando apoya los crímenes de los suyos con lo que se justifica que la violencia se siga perpetuando.

Es una contradicción tan grande que allí, donde se dice que es el pueblo elegido por Dios, se sigan matando y haya tanta violencia. ¿Qué Dios es el que gobierna en esos estados?, ¿es el Dios de la venganza, el Dios del rencor, el de la Ira, el Dios de la Guerra?

Quizás la solución a tanto horror, no esté tan lejos.

No se debe de juzgar a un pueblo entero, en cada uno de ellos hay personas maravillosas con las que cualquiera estaríamos encantados de poder tener amistad.

La violencia nunca se debe de justificar con más violencia, ese es el verdadero problema. No es un acto de valentía asesinar cuando sufres los efectos de la violencia. Ser valientes no es coger un arma y apretar un gatillo, eso lo puede hacer el más cobarde. Ser valientes es saber soportar el dolor y no cometer la misma atrocidad a la que a ti te han sometido, ser valientes es condenar los crímenes de tus propios hermanos, de tus propios paisanos, es no reconocer a los gobernantes que te dirigen cuando justifican crímenes en tu propio nombre.

Si cada bando se encarga de condenar sus propios crímenes, el fin del conflicto definitivo, está próximo.

La violencia genera más violencia y el ejemplo de Israel-Palestina puede ser un buen ejemplo, para que de una vez por todas dejemos de hacer lo mismo y solucionemos los conflictos con otras herramientas, pues si no, las siguientes generaciones seguirán teniendo los mismos problemas.

La violencia, la venganza, la ley del terror, el odio, la ira, la represión, el miedo, no sirven para solucionar conflictos sean del tipo que sean, a nivel personal, a nivel nacional, en ningún nivel.

Quienes se valen de tales herramientas, no solo no solucionan los problemas, si no que los perpetúan en el tiempo y aumentan el sufrimiento y el dolor.

A nivel individual cuando actuamos con odio, con rabia, con ira, con deseos de venganza, perdemos la felicidad, abrimos las puertas a la enfermedad, a la depresión, la vida deja de tener sentido, deja de ser hermosa y nuestra propia vida se convierte en un infierno.

A nivel de pareja o de familia, pasa lo mismo y por eso surgen tantas separaciones en las cuales a aquella persona de la que estabas enamorado ahora no la puedes ver, la odias, no la soportas y en algunos casos se llega al maltrato y la violencia.

A nivel de países se declaran guerras, se mata gente inocente sin ningún remordimiento, los asesinos se convierten en héroes, se ignoran a los inmigrantes que huyen del desastre de su país y se les deja morir, mirando para otro lado.

No podría haber gobernantes que fomentaran los conflictos, que usaran la violencia, el terror y el miedo, si los gobernados la hubiesen descartado de sus vidas.

Podemos vivir en un mundo en paz, es posible, es una meta maravillosa, tenemos ejemplos como el de Mahatma Gandhi que logró la independencia de India con la no violencia. Eso sí que es tener valor. Por eso merece la pena morir y no por matar.

Es lo mismo que aquellos que se suicidan con una carga explosiva matando al mayor número de personas posibles, que equivocación, como es posible que se dejen manipular de esa manera. Si quieres ser valiente, resiste la violencia, no le respondas de la misma manera, no la incrementes. ¿Qué Dios puede pedirte que mates a tus propios hermanos y que además te quites tu propia vida?

Es evidente donde nos lleva la violencia y es una elección personal dejarse arrastrar por ella o acceder a tu propia fortaleza y responder con paz.

Es todo lo contrario de lo que muchos se creen, pero quienes ejercen la violencia, son los más débiles.

Hay que tener mucho valor, para dejarse clavar en una cruz y no responder al ataque, o para tumbarte en el suelo sin armas y aguantar que un ejército te provoque, te insulte, te encarcele y solo respondas en paz, sin agresión.

Este es el regalo que todos tenemos en nosotros mismos, el regalo que le podemos ofrecer al mundo, sacar lo mejor que tenemos, dar paz cuando nos ofrecen conflicto, es la única manera de sanar esa herida, de resolver esa historia.

Cada vez es más evidente, cada vez se vuelve más claro, cada vez hay más personas que son conscientes de ello y eligen hacerlo de forma diferente, integrarlo en sus propias vidas y no resistir el conflicto.

Quien lo ejerce se beneficia de la paz interna, quien lo quiere lo tiene disponible, es una opción individual, es el fin de la guerra y el nacimiento de un mundo nuevo.

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